Descripción
En tres días, soltarás capas antiguas, memorias de niña
herida y pactos de pequeñez.
Abrirás un canal vivo entre tu cuerpo, tu placer y tu destino.
Volverás a ti como Mujer Volcán: profunda, erótica, sabia,
encarnada, soberana.
“LA MUJER QUE ATRAVIESA SU LAVA NO VUELVE JAMÁS A
SER PEQUEÑA.”
Parirse diosa es dejar que el cuerpo tiemble
como montaña que anuncia erupción.
Es quemar lo que ya no canta,
moler las memorias viejas,
y emerger desde el fuego
con la mirada de quien sabe quién es.
Parirse diosa es aceptarse como paisaje de fracturas:
la piel que se raja,
la voz que vuelve a gritar,
el útero que truena como volcán antiguo.
Y aun así, seguir:
porque del quiebre nace el poder.
Parirse diosa es entrar en el portal volcánico
donde la tierra te mira y te nombra.
Allí no hay máscaras:
solo tu pulso, tu temblor, tu verdad.
Y desde esa crudeza nace tu poder
VÓRTICE VOLCÁNICO: PARIRSE DIOSA
Es una inmersión telúrica, chamánica y profundamente
corporal donde la mujer desciende a su útero como
territorio sagrado para liberar viejas memorias, cortar lazos
que ya no sirven, despertar su fuego vital y renacer en su
propio poder.
Durante este camino, la obsidiana,piedra volcánica de las
ancestras, actúa como guardiana y partera espiritual,
acompañando la liberación de sombras, culpas, miedos y
cargas heredadas.
El cuerpo se vuelve tambor, la respiración se vuelve
medicina, y la mujer recuerda que ella misma es el lugar
donde la Diosa despierta.
ES UN RITO DE PASO, UNA APERTURA DE GRIETAS,
UN RENACER DESDE EL MAGMA INTERIOR.
SALES DE AQUÍ PARIDA POR TU PROPIO FUEGO.

![[Retiro] Vórtice volcánico: Parirse Diosa](https://taofem.com/wp-content/uploads/2026/02/Vortice-volcanico-Parirse-Diosa.jpeg)
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